Artistas » Hootie & the Blowfish

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Biografía

    Fue la canción más sorprendente e improbable del verano de 1994. “Hold My Hand” fue una exuberante explosión de optimismo que rajaba entre las pesadas cuerdas del grunge y los repetitivos ritmos del rap. Con la voz rica y tipo blues de Darius Rucker y las harmonías dadas por el guitarrista Mark Bryan, el bajista Dean Felber y el baterista Jim Sonefeld, Hootie & the Blowfish, de Columbia, South Carolina, trajeron melodías pegajosas de vuelta a las ondas de radio e invitaron a todos a cantar. Al principio, los programadores de radio no estaban seguros de como calificar al liviano lanzamiento individual. ¿Era rock moderno? ¿Contemporáneo adulto? ¿Tenía potencial de ser uno de los Top 40? Aprendieron pronto, sin embargo, que puesto donde sea, la canción rápidamente traía llamadas telefónicas a las radios de gente buscando algo diferente del rock del momento. Ellos querían saber quien cantaba la fresca y diferente melodía. Una de esas personas escuchó “Hold My Hand” mientras hacía su diario camino a la ciudad de Nueva York y lo que hizo cuando llegó a su trabajo cambió las vidas de los Blowfish para siempre. Cuando el anfitrión del programa nocturno David Letterman llegó a su oficina, inmediatamente dio instrucciones a su gente que haga que la banda venga a su show. Hootie estaba en el medio de un tour por el sur de los Estados Unidos cuando llegó la llamada, pero se hizo lo necesario, se alquiló un avión Lear y volaron a Nueva York para grabar el show el 2 de septiembre de 1994. Inmediatamente después de la grabación, corrieron al aeropuerto, volaron de vuelta a Columbia y tocaron en un show para el delirio de una entusiasmada fanaticada que los estaba esperando. Mientras tanto, millones de televidentes a través de los Estados Unidos quienes todavía no habían escuchado a “Hold My Hand” en la radio, vieron a la banda en “The Late Show with David Letterman” y lo que vieron y escucharon les llegó de la misma manera le había llegado a Letterman. Las ventas del álbum debut de la banda en la empresa discográfica Atlantic, “Cracker Rear View”, comenzaron a levantar vuelo y lanzamientos individuales subsiguientes como “Let Her Cry” y “Only Wanna Be With You”, escalaron los rankings con la misma velocidad. Hootie estaba en camino a ser el acto de pop más vendido en los Estados Unidos. Pero como la mayoría de los cuentos de hadas del rock n' roll, esta no fue una de éxito de una noche a la otra. La historia Hootie comenzó en los apartamentos de estudiantes de la Universidad de South Carolina en el otoño de 1985. Un guitarrista flaco y alto de Maryland llamado Mark Bryan estaba saliendo de su cuarto cuando escuchó una increíble voz tipo barítono haciendo estragos en el pasillo. Preguntó a uno que pasaba si sabía quien estaba haciendo semejante música y se enteró que era Darius Rucker, quien también estaba estudiando periodismo como Bryan. Mark encontró a Rucker y comenzaron a charlar. Cuando comenzaron a hablar de música, se dieron cuenta que tenían mucho en común. Pronto estaban tocando y cantando juntos, Bryan dando el acompañamiento mientras Rucker cantaba canciones desde Al Green y Otis Redding hasta Tom Waits y The Eagles. Un día Rucker estaba en un bar llamado Pappy's justo en frente de sus apartamentos y le pidió al dueño si él y un amigo podían tocar por propinas. Pappy dijo que sería ningún problema, entonces Rucker y Bryan se llamaron The Wolf Brothers y comenzaron a entretener a la audiencia toma-cerveza que iba al bar en realidad solo a mirar deportes por la televisión. Bryan era un disc jockey en la radio de la universidad donde ponía rock de bandas como Scruffy the Cat y Dumptruck. Rucker estaba cantando en el coro de la universidad y comenzando a aprender algunos trucos de la guitarra rítmica de Bryan. Cuando el dueto decidió convertirse en una banda completa, reclutaron a Dean Felber, un bajista amigo de Bryan de Maryland y a un baterista llamado Brantley Smith. El cuarteto estaba listo para llevar su música a los bares y establecimientos más grandes de Columbia, pero primero necesitaban un nombre. En esa época, Rucker tenía la costumbre de darle apodos a la mayoría de sus amigos, sea lo que sea lo que se le metía en la cabeza. Durante la búsqueda del grupo por un nombre, dos amigos de Rucker del coro de la universidad pasaron por donde estaban, uno con gruesos anteojos y el otro con cachetes gordos; casi sin pensarlo y tranquilamente, Rucker dijo “miren, acá vienen Hootie & the Blowfish” (Hootie y el pez inflado). Y así quedo. La banda ya tenía nombre. Durante la última etapa de los años '80, las bandas del sur estaban cultivando ricas venas de inspiración de numerosos estilos y sonidos dando vueltas por la región. Como muchas otras jóvenes bandas por el país, estas bandas del sur se identificaban con la energía y hostilidad del punk y con el aventurismo artístico del new wave. Pero grupos en el sur estaban expuestos a otros sonidos que le daban más vida a su mezcla de música. Blues y música soul todavía eran factores contribuyentes en el desarrollo de un joven músico. El ritmo clásico y el blues, o la “música de playa” como era conocido en Carolina era tan popular como nunca y había un sentido renovado de interés en el rock sureño de los años '70. Todas estas cosas tuvieron un impacto, de una forma u otra, en la música de Hootie & the Blowfish, quienes trajeron su propio tipo de rock clásico y sus influencias del R&B a la mezcla. Había muchas bandas trabajando en South Carolina en el momento que estaban encontrando que la clasificación como una banda de “party rock” o “cover band” era una distinción muy lucrativa en los terrenos de las facultades y en los bares de barrios de facultades. Bandas como Hootie, Tootie & the Jones, Calvin & Friends y los Hollywood Squares atraían grandes audiencias de muchachos y muchachas de facultades a sus shows donde tocaban música desde los Rolling Stones y Talking Heads hasta R.E.M. y U2. En 1989, el baterista Smith le dijo a sus compañeros de banda que se iba de Hootie para seguir su vocación en un ministerio cristiano. Había visto la locura en las presentaciones de Hootie por tres años ya y estaba listo para seguir con su vida. Se fue en buenos términos y con muchos respeto mutuo para con sus compañeros de banda. Pero ahora Hootie se quedó sin baterista, justo cuando se estaban poniendo serios sobre el escribir su propia música. Un amigo de Bryan, Jim Sonefeld, estaba tocando en Tootie en ese entonces y un día le preguntó a “Soni”, como Sonefeld era conocido, que los acompañe en un par de presentaciones del grupo. La química entre Hootie y el nuevo baterista era justa y con su deseo de escribir su propio trabajo, Sonefeld decidió dejar a Tootie, quienes solo tocaban la música de otros, y unirse a Hootie. Hasta ese punto, la música de Hootie estaba siendo tocada a una velocidad rápida con una frenética urgencia. Sonefeld cambió todo eso. Su ritmo en la batería trajo la banda de vuelta a un ritmo de medio que probó ser más apropiado para tanto la banda como para las audiencias de los bares del sur, quienes querían disfrutar la música en vez de gritarla. Trazó en camino para un sonido más seductivo que dio nacimiento a futuros éxitos de Hootie. Mientras tanto, un circuito se había creado en las ciudades del sudeste como Birmingham, Ala., Savannah, Ga., Raleigh, N.C., Winston-Salem, N.C. y en ciudades de South Carolina como Charleston, Columbia y Myrtle Beach. Bandas que tocaban en este circuito incluían a Cowboy Mouth de New Orleans, Dave Matthews Band de Virginia, Johnny Quest de North Carolina y Hootie. Tocaban en lugares como Purple Gator en Myrtle Beach, Rickfellas' en Columbia, Ziggy's en Winston-Salem y Bowery en Raleigh. Hootie le dio duro a este circuito y comenzó metiendo piezas originales como “The Old Man & Me”, “Time” y “If You're Going My Way” en sus rutinas. Gradualmente, los fanáticos comenzaron a pedir los originales más que lo demás. El éxito estaba creciendo y para mantenerse al día con contrataciones, ventas de productos, impuestos y costos, Hootie hizo algo virtualmente desconocido en el mundo de las bandas de rock n' roll hasta el momento. Junto con su representante Rusty Harmon, los cuatro miembros de la banda formaron una sociedad oficial con numero de identificación de impuestos y todo. El camino estaba hecho para cosas más grandes. Por los próximos cuatro años, Hootie siguió tocando por los circuitos, tocando por todos lados en la costa este de los Estados Unidos y creando un estilo que era el total opuesto a casi todas las modas y estilos del momento. Lo de ellos era cálido, relajado y tranquilo pero con mucha energía. Canciones como “Drowning” y “The Old Man & Me” hacían rock con un toque de ferocidad, mientras “Hannah Jane” y “Only Wanna Be With You” encontró el ritmo pegajoso que le tocaría las cuerdas a muchos fanáticos en los próximos años. La guitarra de Bryan se estaba haciendo enérgica y confiada y la magnifica voz de Rucker continuó siendo el centro del sonido de la banda. Cassettes siempre se vendieron extremadamente bien en las presentaciones de la banda, luego en 1993, Hootie grabó un álbum de seis piezas llamado “Kootchypop” para vender en las tiendas y en shows. Más de 12,000 copias se compraron entre julio y octubre, y las empresas discográficas comenzaron a tocar la puerta. Atlantic ganó la competencia por Hootie, la cual incluía ofertas de Capricorn, Hollywood y London Records. El dedicado cuarteto comenzó a trabajar ese invierno en su álbum debut, el cual pondría al mundo del pop en punta de pie en 1995. Con la ayuda del productor Don Gehman, quien había trabajado con John Mellencamp y R.E.M., Hootie grabó “Cracked Rear View” en la primera parte de 1994 y fue lanzado el 5 de julio de ese año. Gehman trajo su onda tranquila a las grabaciones y le dio a las canciones de Hootie bastante perfección de pop mientras quedándose fuera de sus creaciones pegajosas y melódicas. A través de 1994 y la primera parte de 1995, el aluvión se comenzó a construir mientras “Hold My Hand” y “Let Her Cry” se ganó mucho tiempo en las radio y los video acompañantes invadieron a VH1. El tour de Hootie durante el verano de '95 fue uno de los más grandes de la temporada. La banda agotó entradas a través de todo el país y, en su mayoría, los críticos alabaron su presencia humilde en el escenario, sus enérgicos shows y lo que estaba siendo catalogado como “Rock Americano de Medio Tiempo”. Los años de manejar las rutas de la costa este de Estados Unidos en su camioneta, tocando en todo lugar que les pague su garantía, hicieron de los Blowfish veteranos del camino y tomaron los escenarios más grandes como profesionales. Mientras tocaban en agotados establecimientos, “Cracked Rear View” visitó el puesto número uno en el Billboard 200 cinco separadas veces y para el final del verano, nueve millones de copias se habían vendido. “Cracked Rear View” se hizo el más vendido álbum debut en la historia, hasta que Alanis Morissette se llevó los honores con “Jagged Little Pill”. En el otoño de 1995, Hootie & the Blowfish se metieron de nuevo al estudio para grabar su segundo álbum. Habían estado tocando muchas de las canciones de “Cracked Rear View” por ya casi 10 años y necesitaban de nuevas canciones para mantenerlo interesante. Antes que salió el segundo álbum, Hootie ganó dos premios en los Grammys de 1996, mejor artista nuevo y mejor presentación de pop por un dueto o grupo con vocalista por la canción “Let Her Cry”. El álbum “Fairweather Johnson” fue lanzado en abril de 1996, mientras “Cracked Rear View” estaba todavía vendiendo como 50,000 copias por semana. A “Fairweather Johnson” no le fue tan bien con el público compra álbumes como a “Cracked Rear View” y los buitres de la crítica le cayeron encima a Hootie. A través de meses, la prensa los destruyó por ser rockeros mediocres y les echaron la culpa por todo lo que era común y aburrido en el mundo. Lo malvado de los ataques tomó a la banda desprevenida. Hootie, sin embargo, siguió adelante y el tour de la banda fue tan grande como el del '95. Los fanáticos todavía adoraban a los Blowfish, parecía. Después de un largo descanso para recobrarse del camino y arreglar sus vidas personales, Hootie volvió al estudio durante la primavera de 1998 para grabar su tercer álbum. “Musical Chairs” fue su álbum mas aventurero hasta el momento, incorporando una sección completa de cuerdas (“Only Lonely”), acordeón (“Las Vegas Nights”) e instrumentos de country tradicionales como el “dobro” y el “mandolin” (en “Desert Mountain Showdown”). Fue un trabajo maduro y vigorizante que desafortunadamente pasó desapercibido por los programadores de radio, quienes estaban solo interesados en las bandas de un éxito del momento. “Musical Chairs” fue mejor recibido por críticos y se vendió relativamente bien. Pero el tour de la banda que llegó hasta 1999 no llegó a tocar en los establecimientos más grandes como los tours de antes. Hootie & the Blowfish todavía son tan dedicados a su música en el año 2000 como siempre lo fueron. Bryan ha lanzado su primer álbum como solista, el típico y de raíces con un toque de punk “30 on the Rail”. Rucker esta grabando un proyecto como solista de R&B contemporáneo y Sonefeld está escribiendo canciones en anticipación de grabar su primer álbum como solista. La banda insiste que habrá un cuarto álbum de Hootie, con un tour completo en su apoyo. ¿Quien sabe? Quizás el péndulo del pop volverá y bandas de guitarra otra vez recibirán el tipo de atención que los cantantes adolescentes y grupos de vocalistas ahora están recibiendo. Si eso pasa, mantengan atención que Hootie & the Blowfish volverá al acecho.