Artistas » Luz Casal
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Biografía
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Empezó como rockera empedernida durante los 80, aunque en la siguiente década experimentó un paso hacia la madurez, para explotar más y mejor sus recursos expresivos. Luz Casal es una de las figuras más populares del rock nacional, con una voz rápidamente reconocible y una amplia carrera a sus espaldas, que hasta el momento no ha tenido ninguna parada técnica. Luz nace en el pueblo de Baimorto -A Coruña-, aunque sus padres se trasladan a Asturias cuando ella cuenta con tan solo 6 meses. Cultiva su afición a la música desde pequeña e incluso toma clases de piano. Durante su adolescencia, empieza a cantar en un grupo de versiones llamado Los Fannys y también participa en una orquesta familiar, con la que recorre pueblos de Castilla, Asturias y Galicia. Sin embargo, sus intenciones van más allá y decide ir a vivir a Madrid para probar suerte en el mundillo de la música. Su primer trabajo importante es como corista de Juan Pardo, a quien acompaña en sus conciertos, mientras su debut en solitario aparece en 1980; un single llamado El ascensor con cierto aire reggae. Participa en la grabación del disco en directo de Leño, antes de entregar su primer álbum. Luz (1982) muestra a una joven rockera ante un panorama básicamente masculino, aunque Miguel Ríos se fija en ella, para proponerle una gira conjunta. El proyecto resulta ser el exitoso tour Rock de una noche de verano, que infunde una notable popularidad a la gallega, cuya aventura discográfica prosigue con Ojos de gato (1984). Para incrementar su fama entre el público, el single Rufino, incluido en Luz III (1985) se convierte en un tema muy radiado. De todas maneras, tras Quiéreme aunque te duela (1997), su progresión comercial aumenta geométricamente con Luz V (1989), que comprende hits como Loca y, ante todo, No me importa nada. A contraluz (1991) mantiene su status, para empezar a abrazar la madurez mediante dos temas de corte tradicional –Piensa en mi, incluída en la banda sonora de Tacones Lejanos, filme de Almodóvar, y Un año de Amor-, que la destacan como una afectada y correcta intérprete bolerística. Sin desconectarse de la actividad musical, Luz Casal tarda tres años en volver al estudio, para grabar Como la flor prometida, que llega en 1995. El recopilatorio Pequeños y grandes éxitos se edita un año después, en paralelo a una colección de canciones pensada para en público de Francia, país donde Luz goza de una popularidad similar a la que tiene en España. En 2000, entrega Un mar de confianza, para mostrar una imagen más adulta y una propuesta en la línea, con arreglos clásicos y una producción cristalina que tampoco se olvida de los cortes vigorosos. Su siguiente álbum, Con otra mirada (2002), refresca su discurso con algunos matices de pop electrónico que, sin dejar de ser meros ejercicios de estilo, son hasta resultones.